Sobre Isabel Solana Rubio

Mi camino: pasión, aprendizaje y servicio

BELLEZA - Arte

Desde bien pequeña supe que quería dedicarme a la música, amaba la música en todas sus formas, también la matemática que hay detrás de este arte. Por mi fascinación por la física y la acústica, compaginé la carrera de telecomunicaciones con el conservatorio, donde estudiaba violoncello. Después me dediqué por completo a mis Estudios Superiores Musicales, cursando la doble especialidad, interpretación y pedagogía, pues ya sentía que además de tocar, me gustaba compartir mi música con otros, y la docencia cultiva este intercambio. Obtuve una beca Erasmus para finalizar ambas licenciaturas en la «Royal Irish Academy of Music» en Dublín (Irlanda), experiencia que me brindó la oportunidad de aprender en primera persona acerca del papel universal de la música en el bienestar personal.

Debido a mi inquietud por el ser humano, la atención a la diversidad y mi admiración por las relaciones musicales en las que se genera un gran contacto con el otro, por fin descubrí mi vocación, la MUSICO – terapia: con la primera parte de la palabra ya me sentía como pez en el agua, pero sobre la segunda parte tenía muchísimo que aprender.

VERDAD - Ciencia

La palabra terapeuta proviene del griego therapeutes, y ésta a su vez de therapon, que en la antigua Grecia era literalmente el «escudero» o el compañero de confianza que acompaña al guerrero a la batalla para asistirlo en todo. Para lograr eso, además de estudiar el máster en musicoterapia y otras especializaciones para ayudar ante diversas necesidades que el guerrero trajese a mi consulta, necesitaba adquirir conocimiento (del latín scientia viene del verbo scire = saber, conocer) acerca de las diferentes esferas del ser humano. Así, en relación con el CUERPO me formé en body music, yoga terapéutico, bioenergética, artes marciales, música y movimiento, Willems, Dalcroze, técnica Alexander… Para intentar comprender mejor cómo funciona la EMOCIÓN, cursé innumerables especializaciones terapéuticas: pareja, duelo, terapia y arte, teatro terapéutico, sistémica, transpersonal… Conforme empecé a trabajar en hospitales, la experiencia me brindó una idea más clara, científica y estructurada del universo SOCIOCOGNITIVO de la persona y seguí completándolo con la carrera de psicología, los másters de cuidados paliativos y psicología general sanitaria y el expertise en psicooncología.

Creo que para enseñar primero hay que estar dispuesto a aprender, así que continúo formándome y no creo que deje nunca esta buena costumbre. Es esencial para mí la renovación y el continuo crecimiento, por lealtad a mí misma y a las personas a las que acompaño.

BONDAD - Ética

Considero que mi ética es la mejor garantía de calidad en mi gabinete, siempre comprometida a ofrecer el mejor servicio integrando todos los conocimientos disponibles, adaptándome yo al guerrero al que sirvo, no al revés. Gracias a eso atiendo tanto poblaciones infantiles como adultas con dolencias variadas: diversidad funcional, diagnóstico de enfermedad, ansiedad, depresión, insomnio, fibromialgia, dolor crónico, temas tanto relacionales como existenciales… Y es que tenía aún  pendiente hablar de lo TRASCENDENTE. El ser humano es un todo formado de partes interconectadas como la música es la interconexión de ritmo, melodía y armonía, pero ambos, persona y música, son más que la suma de todas esas partes. Así, un acompañamiento integral sólo es posible si está cimentado en una fuerte vida espiritual. Aunque lógicamente trabajo desde el sistema de creencias del cliente, soy franciscana seglar: los valores de Bondad de Jesucristo rescatados por San Francisco de Asís son mi brújula, tanto en mi vida como en mi profesión. Este es el verdadero origen de mi vocación: acompañar desde la música, estar con la persona sincronizándome con ella, momento a momento, atendiéndola desde todas y cada una de las áreas que la conforman. Porque como dijo el poeta y filósofo Friedrich Schiller:

«La Belleza es el camino que nos conduce a la Verdad y nos compromete con la Bondad. El Arte educa la mente para la Ciencia y refina el alma para la Ética

EN SINCRONÍA MUSICOTERAPIA

Acompañamos todas tus dimensiones

Cuerpo

Autocuidado, hábitos de vida saludable, regulación y equilibrio energético vital, rehabilitación psicomotora y manejo del dolor / sintomatología.
 

Emoción

Autorregulación emocional, autoestima, creatividad, conexión con el disfrute y expresión de sentimientos reprimidos.
 

Mente

Modificación de creencias limitantes, control de impulsos y rumiación, neurodivergencias, desarrollo de la atención, la memoria, la planificación y la toma de decisiones

Vínculo

Habilidades sociales, desarrollo del lenguaje, comunicación efectiva, asertividad, puesta de límites y resolución de conflictos sociales.
 

Espíritu

Introspección, conciencia reflexiva, conexión trascendental, aceptación, compasión, sentido vital y dignidad del ser humano.